LVDS: El ejemplo como forma de influencia

ene 28 2014

<<Una mujer llevó a su hijo en presencia de Gandhi, quien le preguntó que qué quería de él: “Me gustaría que usted hiciera que mi hijo dejara de comer azúcar”, respondió la madre.

-  Vuelve a traerlo dentro de dos semanas – replicó Gandhi.

Dos semanas más tarde, la mujer regresó con el muchacho. Gandhi se volvió hacia él y le dijo: “Deja de comer azúcar”.

La mujer miró a Gandhi sorprendida y preguntó: “¿Por qué he tenido que esperar dos semanas para que le dijera eso?”

Hace dos semanas yo también estaba comiendo azúcar – replicó Gandhi.>>

Andaba releyendo uno de mis libros estrella y que, desde aquí, os recomiendo (la PNL en el trabajo. Sue Knight), cuando volví a toparme con esta historia que, si en su día ya me inspiró, esta vez volvió a hacerlo e incluso en mayor medida. Tanto es así, que ha favorecido la creación de este post.

Cuando lo leí por primera vez pensé que enseñarle algo a alguien cuando tú lo has experimentado con anterioridad, facilita sobremanera el aprendizaje. Cuando se ha vivido y sentido algo en propia carne, se adquiere habilidad suficiente como para describir paso a paso y detalle a detalle cómo se hizo; qué podría, y no, ocurrir la próxima vez; cómo podría resolverse de otra manera… y un sinfín de cosas más, que haría que quiénes observaran y escucharan con atención, trataran de repetir la experiencia, ¡incluso con el propósito de obtener mejores resultados! Y es que no encuentro mejor forma de influir en los demás, que a través del ejemplo.

 ¿Cuántas veces has querido parecerte a alguien?

 

¿Cuántas veces has sentido admiración por la forma en que alguien expresaba lo que quería, o lo que sentía, con suficiente propiedad, elegancia, convicción y con el deseo sincero de compartir contigo su experiencia?

¿Cuántas veces has tratado de emular el comportamiento, la conducta, las acciones,…, que has visto realizar en estas personas, tan sólo por la satisfacción y felicidad con la que eran capaces de impregnar el espacio en el que se hallaban?

¿Cuántas veces el ejemplo observado, te ha influido

y te ha hecho ser consciente de que si otros lo

hicieron, por qué no ibas a hacerlo tú?

 

A veces, nos empecinamos en que las cosas se hagan o se digan de una forma determinada, ¡aún cuando nosotros mismos no hemos sido capaces de hacerlas o decirlas de esa manera!. ¿Qué nos lleva a reclamar en otros, actitudes, comportamientos, conductas, acciones,…, que nosotros no hemos sido capaces de abordar? ¿Por qué, para nosotros, sí tiene justificación el no haberlas llevado a cabo en modo, contenido y forma y, sin embargo, para los otros no?

En mi opinión, somos verdaderos expertos en la búsqueda y elaboración de excusas propias, ¡somos virtuosos!, diría yo, y además lo hacemos con una rapidez inusitada. Muchas veces, me pregunto: ¿Qué sería de nosotros mismos y de los demás, si los excusáramos con la misma energía que empleamos en nuestra propia defensa?. Una forma de facilitar esta tarea pasaría por mantener la creencia de que “Cada persona decide lo mejor dentro de sus posibilidades del momento”. Es ésta una de las creencias mantenidas por personas que destacan en lo que hacen y que consiguen con eficacia los objetivos que se marcan. (Una de las conclusiones a las que llega la PNL al estudiar a personas consideradas como modelos de excelencia y, por tanto, ¡a imitar!)

He resaltado mantener porque, aunque esta creencia no tiene por qué ser cierta, sí se debe sostener o presuponer cuando se interactúa con los demás, si se pretende estar un poco más cerca de la excelencia, pues facilitará todo un set de nuevas posibilidades a partir de las cuales, observar e interpretar con nuevos ojos, las acciones y razones, de aquéllos que nos rodean.

Llegados a este punto, resaltar que estamos ante uno de esos casos en los que el pensamiento sistémico alcanza todo su apogeo, pues nuestro desarrollo y mejora personales son capaces de influir en el desarrollo y mejora personales de aquéllas personas a las que inspiramos con nuestro ejemplo. Pero, es que ese efecto causado en los demás ¡también nos será devuelto!, pues nos motivará a seguir trabajando en nuestro desarrollo y mejora, ahora más conscientes si cabe, del poder de nuestra influencia sobre los demás.

Te invito a COMPARTIR conmigo y con todos los que formamos este Foro de Experiencias, tus inquietudes y observaciones al respecto, reflexionando y formulando las cuestiones a nivel personal.

PARA PARTICIPAR EN LA VENTANA DE SONIA (LVDS) DEBES LOGARTE EN LA ESCUELA, ENTRAR EN “EXPERIENCIAS”, CLICKEAR EN “LA VENTANA DE SONIA” Y PULSAR EN “PARTICIPAR”.

Aquí podéis leer su última publicación: Año nuevo, Nuevos propósitos